*Hoy empezaba la universidad. Eran las 8:15 y anoche me acosté cerca de la 1 de la mañana, ya que estuve hablando con Irene de lo que me paso con Thiago, de que habíamos quedado como amigos, lo que Irene no se creyó mucho, ya que si ambos nos queríamos, lo cual se notaba, difícilmente lo nuestro se quedara solamente en amistad. También la dije que la tenía preparada una sorpresa, y que hoy se la diría. Ella mientras tanto me conto el momentazo que vivió junto a Afellay, el y su paquito el chocolatero que decía que estaba de moda. Ahora mismo lo único que necesitaba era una dicha bien fría y así lo hice. Me puse esto: http://www.polyvore.com/cgi/set?id=45178027&.locale=es y me fui hacia la universidad, donde había quedado con Irene.
Irene: ¿Cuál era la sorpresa, cual era la sorpresa?
Rocio: Bueno días por lo menos ¿no?
Irene: Buenos días ¿cuál era la sorpresa? ¡mira que ojeras tengo!
Rocio: Claro y ahora tengo yo la culpa por no decirte ayer la sorpresa
Irene: Tss pues claro ¡venga dímela!
Rocio: Haber que ayer hable con Thiago
Rocio: Haber que ayer hable con Thiago
Irene: Si eso ya me lo dijiste ayer pero ¿que hay de sorpresa en eso?
Rocio: Si me dejas acabar te lo podre decir
Irene: -hizo un gesto de que prometía estar callada-
Rocio: Bueno pues eso que hable con Thiago y me, bueno nos invito a un partido
Irene: -permanecía aun callada-
Rocio: Ya puedes hablar
Irene: Ah ¿pero que ya has dicho la sorpresa?
Rocio: Si, era lo de ir a ver el partido
Irene: Ahh, era eso...
Rocio: ¿Y qué?
Irene: Pues que… no
Rocio: ¿No quieres venirte?
Irene: Si, voy y os hago de sujeta velas ¿no? ¿qué pinto yo ahí con vosotros dos?
Rocio: Pues estar conmigo ¿te parece poco?
Irene: Que no hombre que no, que no voy
Rocio: Ah pues muy bonito, muchas gracias… Afellay también se venía con nosotros
Irene: ¿Repite?
Rocio: Que Afellay también va a estar con nosotros
Irene: Umm pues me lo he pensado mejor, y mira sí que voy
Rocio: Chantajista, ahora claro como te he dicho que viene Afellay te vienes ¿No?
Irene: ¡Claaaro! –se produjeron unos segundos de silencios entre ellas- ¡Oyee pero no te enfades!
Irene: ¡Claaaro! –se produjeron unos segundos de silencios entre ellas- ¡Oyee pero no te enfades!
Rocio: ¡Anda y que te den! –me fui por otro camino-
*Mientras iba por aquel camino nuevo que cogí cuando deje a Irene sola, un chico se acerco a mi*
X: Perdona ¿sabes dónde está el aula de periodismo?, es que soy nuevo y ando un poco perdido
Rocio: Si se donde esta, yo voy para allí –sonreí-
X: Oh ¿tú también estudias periodismo?
Rocio: Primer año
X: Ahh así que eres nueva como yo
Rocio: Exactamente
X: Perdón, pensaras que soy un maleducado que ni siquiera me he presentado, me llamo Daniel –me dio dos besos-
Rocio: Yo Rocio, encantada –sonreí-
Dani: Que suerte he tenido en dar contigo, si no hubiera llegado tarde a la primera clase… es tan grande todo esto, que es normal perderse
Rocio: La verdad que si… yo es que vine a dar una vuelta y a conocerlo mejor todo unos días antes de empezar
Dani: Por tu acento reconozco que no eres de aquí ¿verdad?
Rocio: No, soy de Madrid… llevo en Barcelona haber –empecé a echar cuentas con los dedos- casi un mes
Dani: Yo llevo aquí –me imito y empezó el también a echar cuentas con los dedos-¡toda la vida!, nací aquí –sonrió-
Rocio: -solté una carcajada-
*Daniel, 18 años, de Barcelona natal, moreno ojos verdes, yo le echaba como 1.80 de altura, delgadito, incluso se le notaba que acudía frecuentemente al gimnasio. En resumidas cuentas, un chico guapísimo, de esos que no se ven todos los días*
Irene: Esta chica se enfada por una tontería… pero es que quizás me haya pasado un poco, pero tenía razón ¡que iba a hacer yo ahí con los dos!, mejor dejarles solos
X: -miraba un mapa ansiosamente- haber dice que el aula de medicina esta allí, pero allí no haya nada ¡joder!
Irene: ¡Eh, eh cuidado! –le paro ya que si no se hubieran chocado-
Irene: ¡Eh, eh cuidado! –le paro ya que si no se hubieran chocado-
X: Ahí lo siento pero es que estoy perdido
Irene: Pues mira estamos en una universidad
X: No hombre eso ya lo sé, estoy perdido porque no encuentro el aula de medicina
Irene: Pues yo en eso no te puedo ayudar, ¿por qué no preguntas a esa gente que siempre te dicen : ¿le ayuda en algo? ¿Qué necesita?... ah no que eso solo lo hay en las tiendas
x: Vale gracias -se marcho-
Irene: ¡Macho que guapo era el tío! ¡Irene tonta, Irene tonta! –se empezó a dar golpes en la cabeza- ¿porqué no has averiguado donde estaba el aula de medicina?
*Finalmente Irene llego a clase, miro y no había rastro de Rocio, así que se sentó en una mesa de dos a esperarla. Después de esperar como dos minutos, entro Rocio y para su impresión iba muy pero que muy bien acompañada. Rocio se despidió de Dani y se fue a sentarse junto con Irene*
Irene:¿Qué bien acompañada venias no?
Rocio: -no dijo ni una palabra-
Irene: Ehh ¡hoola! Venga lo siento por lo de antes
Rocio: Así me gusta
Irene: ¬¬
Rocio: Se llama Daniel
Irene: ¿Años?
Rocio: 18
Irene: Y como es lógico, va a estudiar periodismo
Rocio: Claro, sino no hubiera entrado en esta clase
Irene: Pues yo he conocido a uno que estaba perdido porque no encontraba el aula de medicina y si vieras la rabia que me ha dado no saber donde estaba
Rocio: Pues si el aula está ahí, justo enfrente de esta
Irene:¡Mierda, es verdad, que estuvimos viéndola y todo!
Rocio: jajaja, bueno ¿y cómo se llamaba?
Irene: No se
Rocio: ¿No se? Vaya que nombre tan… tan llamativo y original
Irene: Noo, que no se cómo se llamaba. Simplemente nos chocamos, me pregunto si sabia donde estaba el aula de medicina, le dije que no y se marcho
Rocio: Pues vaya soso
Irene: Soso no, simplemente tenía prisa
Rocio: Si bueno… seguro
Irene: Anda pues a saber cómo será ese tal… -no se acordaba del nombre-
Rocio: Dani, se llama Dani y de soso tiene lo que yo de rubia es decir nada
Irene: Tía no me digas que...
Rocio: No, si solamente he hablado con el que ¿15 minutos? No le conozco de nada
Irene: ¿Pero cuando le conozcas?
Rocio: Quien sabe
*Los primeros días de universidad, según me habían dicho eran bastante aburrido, y si, sin ninguna duda lo eran. A la salida, espere a Dani como me había pedido. Simplemente nos dimos el móvil, para futuras faltas a clase de ambos y así poder llamarnos y pasarnos los apuntes.
Irene: Pero que pasa ¿este tío no tiene amigos?
Rocio: Si, si que tiene
Irene: Entonces ¿por qué te tiene que pedir a ti los apuntes?
Rocio: Pues no sé, pero alguna razón debe de haber, a lo mejor no entiende la letras de sus amigos y no le gustan como cogen los apuntes
Irene: Ah y la tuya si la conoce ¿no?
Rocio: Oye parce como si no te gustara que haya conocido a un chico
Irene: No, por mi puedes conocer a 80 mas como ese, lo que pasa es que no te das cuenta del daño que le puedes hacer a Thiago.
Rocio: Ya salió el tema
Irene: Si, ya salió ¿no te das cuenta? Thiago Roci, piensa en Thiago
Rocio:¿Pero acaso tengo algo con Thiago?
Irene: No
Rocio: Pues ya esta, quedamos como amigo y eso será lo que seremos
Irene: Pero el te quiere, y no simplemente como amiga
Rocio: Pues yo sí, yo solamente l quiero como amigo ¿vale? ¡solamente como amigo!
Irene: Venga ya
Rocio: Bueno menos mal que me baje en la siguiente parada, que si no hubiéramos acabado mal y no quiero, mañana nos vemos –la di un beso en la mejilla y me fui-
Irene: Hasta mañana
*En el corto recorrido, del metro a casa, le di vueltas, muchas vuelta al asunto… estaba realmente confundida. Pero tras pensarlo varias veces, pensé que lo mejor sería dejar a un lado los pensamientos de una vida futura con Thiago, de la cual yo tenía la última palabra. Sí, eso es, de momento lo mejor era no decir nada o simplemente renunciar a él… *
Continuara…