Rocio: ¿Sabes?, no hablo con Thiago desde el viernes
Irene: ¿Si?, yo no podría aguantar tanto
Rocio: ¡Oye! –Le dio un golpe en el hombro-
Irene: Hablo en general, ya sé que Thiago tiene dueña
Rocio: ¡Ni que fuera un perro! –Entre risas entraron en la
universidad-
Irene: Pues el sábado se fueron de cumple
Rocio: ¿Quiénes?
Irene: Pues algunos jugadores del Barça, ahora que no se si fueron
todos o no
Rocio: ¿Y tu como lo sabes?
Irene: Por Afellay, subió algunas fotos
Rocio: ¿Y salía en alguna Thiago?
Irene: No, solo salían el y la comida. Era en plan ‘’yo y las
croquetas’’, ‘’yo y las gambas’’, ‘’ ahora yo y la tortilla de patata’’ –rió-
Rocio: Joder que tío
Irene: ¿Qué pasa que Thiago no te dijo nada?
Rocio: ¡Pues no te digo que llevo sin hablar con él desde el
viernes!
Irene: Ah, pues quizás no fue
Rocio: Pues no se la verdad… por cierto ¿de quién fue el cumple?
Irene: De Alexis
Al entrar en la clase, todos estaban reunidos alrededor de un
grupo de chicas que enseñaban algo con mucho entusiasmo.
Irene: ¿Qué pasa?
Rocio: No se, ves a ver corre
Irene: Tu conmigo –la cogió del brazo y se la llevo consigo-
El grupo de chicas tenían entre manos unas cuantas hojas de papel.
Algunas ya estaban recorriendo las manos de alguno de los que allí estaban, que
las miraban con una sonrisa en la cara.
Irene: Perdona ¿qué es eso?
Lucas: Firmas
Irene: ¿Firmas?
Lucas: Si toma –le paso una hoja-
Irene: ¿Alexis Sánchez?
Rocio: ¿Es esa su firma?
Irene: Sera pero vamos ¿qué que merito tiene esto?, mañana te vas a
donde entrenan y consigues miles como esta
Lucas: Tomar, otra –le paso otra hoja-
Rocio: ¿Thiago Alcántara?
Irene: Shh no te alteres, miles como esta tendrá que firmar
Lucas: Tomad, la ultima… se ve un poco borrosa porque dicen que se
le cayó una copa encima
Rocio: ¡Apesta a Vodka!
Lucas: Claro, a un chico en la discoteca se le cayó la copa encima
Irene: ¿Discoteca?
Lucas: Si, según estas chicas se los encontraron en una discoteca
el sábado pasado, estaba celebrando algo
Rocio: Vamos a sentarnos que va a empezar la clase
Las clases transcurrieron como siempre, aburridas y monótonas.
Para mí, más lentas que de costumbre. ¿Y si paso algo aquella noche?. Bah, no creo. Thiago es muy responsable de
sus actos. Es un chico que no le gusta beber, y pues seguro que estuvo allí una
par de horitas y después se marcho a su casa sano y salvo. Pero ¿por qué no me
dijo nada?. Se le pasaría ¿verdad. ¡Bueno Rocio cállate ya por favor! . Te
comes la cabeza por cosas simples. ¿Simples, como que simples? . Yo lo último
que sentía es que el asunto con el que me tenía que enfrentar fuera a ser
simple.
Irene: Ehh ¿me estas escuchando?
Rocio: Si, si claro
Irene: Haber entonces ¿Qué me dices?
Rocio: ¿Qué te digo de qué?
Irene: Pues de lo que te he preguntado
Rocio: ¿Qué te digo de qué?
Irene: Pues de lo que te he preguntado
Rocio: ¿Me lo puedes volver a repetir?
Irene: JÁ ¡no me estabas escuchando!
Irene: JÁ ¡no me estabas escuchando!
Rocio: No lo siento
Irene: ¿Estas preocupada?
Rocio: Un poco
Rocio: Un poco
Irene: Pues no tienes porque, yo no veo a Thiago… ya me entiendes
Rocio: Ni yo
Irene: ¿Entonces?
Rocio: No se
Rocio: No se
Irene: Te recomiendo que hagas una cosa
Rocio: ¿Qué?
Irene: Que esta noche le invites a cenar fuera, y pues ahí habláis
y u aclaras tus dudas
Rocio: Pues eso hare…
Irene: Venga ¿y ya me cuentas si? –Le dio un beso en la mejilla-
Rocio: Si, ¡hasta mañana!
Al salir del metro y antes de llegar a mi casa, decidí llamarle…
un tono… dos tonos… tres tonos…
Thiago: Mi vida
Rocio: Hoola
Thiago: Dime ¿qué tal?
Rocio: Pues bien aquí que acabo de salir de clase ¿y tú?
Thiago: Iba a meterme a la ducha, acabamos de terminar de entrenar
Rocio: Anda, pues te digo lo que quería decirte y te dejo
Thiago: No hay prisa
Pique: ¡Si, si que la hay que me tiene que lavar la espalda!
Rocio: Jajajaja
Thiago: Es el tontito de Pique
Rocio: Bueno a lo que vamos ¿vamos a cenar fuera?
Thiago: ¿Esta noche?
Rocio: Si y no era una pregunta, era una afirmación ¡vamos a cenar fuera!, invito yo
Thiago: ¿Esta noche?
Rocio: Si y no era una pregunta, era una afirmación ¡vamos a cenar fuera!, invito yo
Thiago: Vale, vale ¿a qué hora te paso a recoger?
Rocio: Umm a las 20:00
Rocio: Umm a las 20:00
Thiago: Vale, pues entonces luego nos vemos
Rocio: Te quiero
Thiago: Y yo –colgaron-
Justo cuando deje de hablar con Thiago, había llegado a la puerta
de mi casa. Desde las escaleras se podía percibir un olor como a coliflor. Un
olor extremadamente asqueroso. Solo esperaba que ese olor no procediera de mi
casa.
Rocio: ¡Hoola! –Cerré la puerta a mis espaldas-
Lucia: La mesa ya está puesta –vi en su cara un aire de maldad-
Rocio: ¿Y?
Lucia: ¡Pues que hoy te tocaba a ti!
Rocio: ¿Y yo que quieres que haga si el metro se retrasa?
Lucia: ¡Pues que hoy te tocaba a ti!
Rocio: ¿Y yo que quieres que haga si el metro se retrasa?
Lucia: Ya, ya
Rocio: Mañana y pasado la pongo yo
Me fui a lavar las manos no sin antes ver lo que había de comer.
¡Bien!. Ese olor tan ‘’agradable’’ que había en la escalera no era de mi casa.
José Manuel: ¿Qué tal el día?
Rocio: Bien
Rocio: Bien
Lucia: Mal
Mªdel Mar: ¿Y eso?
Lucia: La profesora ¿pues no nos va y nos avisa un día antes ¡un día antes!, de que mañana hay examen?. Sera guar…
Lucia: La profesora ¿pues no nos va y nos avisa un día antes ¡un día antes!, de que mañana hay examen?. Sera guar…
Mªdel Mar: Ehh
Lucia: ¡Pues si es verdad!
MªdelMar: Pues ya sabes lo que te toca esta tarde, estudiar, estudiar y estudiar
MªdelMar: Pues ya sabes lo que te toca esta tarde, estudiar, estudiar y estudiar
Rocio: Yo me voy a cenar fuera
José Manuel: ¿Otra vez?
Lucia: El novio papa, el novio
Rocio: ¡Niña cállate! Me voy con Irene
Mªdel Mar: Pues ya sabes
Rocio: Si, que tenga cuidado… bueno me voy que me quiero echar un
rato –recogí mi plato y me fui para mi habitación-
Antes de echarme, opte por dejar todo preparado. Esto, me pondría
esto: http://www.polyvore.com/conjunto1/set?id=41568454. Puse el móvil en silencio y me acosté. No
tardé apenas nada en quedarme dormida. Dos horas más tarde me desperté, justo a
la hora adecuada. Me puse a hacer todo eso que se suele hacer antes de salir .
Que si ducharse, que si arreglarse, que si maquillarse… a las 20:00 ya estaba
lista.
Rocio: Hola –me senté no sin darle antes un beso-
Thiago: Bueno pues tú dirás
Rocio: Paseo marítimo
Thiago: Vale
10 minutos fueron los que tardamos en llegar al restaurante que
tenía pensado. Entramos y una mesa ya nos esperaba.
Camarero: Aquí tiene la carta
Thiago: Gracias
Rocio: Vale gracias
Thiago: ¿Y estas ganas tan repentinas de salir a cenar?
Rocio: Me apetecía
Rocio: Me apetecía
Thiago: ¿Solo?
Rocio: Bueno no también porque… ¡te he echado de menos!, desde el
viernes no nos vemos, te parecerá bonito
Thiago: NI vernos, ni llamarnos
Rocio: Exacto, espero ¡que no ocurra más!
Thiago: ¡A sus ordenes! jajaja
Rocio: -rió- ¿Y qué has hecho este finde?
Thiago: Pues ayer acompañe a mi hermano a un evento publicitario
que tenía en Tarragona y el sábado… ¡ah! si, tuve un cumpleaños
El camarero no tardo en llegar para tomar nota de lo que
tomaríamos.
Rocio: De Alexis ¿a que si?
Thiago: Si ¿cómo lo sabes? –se puso algo nervioso-
Thiago: Si ¿cómo lo sabes? –se puso algo nervioso-
Rocio: Unas chicas en la universidad han presumido de autógrafos
Thiago: Ah si es que no estuvimos solos y eso que Alexis insistió
Rocio: Bueno ¿y qué tal os
lo pasasteis?
Thiago: Pues bien… vamos normal
Rocio: No me dijiste nada
Thiago: Se me pasó
Rocio: Ah pero que no pasa nada ehh –apoyo su mano sobre la de el-
Anda que ya le vale no invitarme
Thiago: La verdad que solo fuimos los jugadores, no vino ninguna
pareja
Rocio: Ah, entonces me callo –sonrió-
Pronto nos trajeron lo que habíamos pedido. La cena transcurrió
tranquila. No volví a sacar más el tema del cumpleaños, le notaba incomodo y lo
último que quería es que lo pasara mal y menos por un cuento que yo misma me habría creado en mi cabeza. Porque,
ninguna relación humana contempla la posibilidad de que uno se halle en
posesión del otro. En cualquier pareja de almas, las dos son absolutamente
diversas. Tanto en la amistad como en el amor, amabas, codo con codo, levantan
las manos juntas para encontrar aquello que ninguna de las dos puede alcanzar
por sí sola.