|Rocio |
7:30 de la mañana. Me levanto aun medio dormida y busco que
ponerme en mi armario. Antes subo la persiana y abro la ventana. Si hace frio.
Aun no ha amanecido en Barcelona. Me vuelvo al armario y me saco esto: http://www.polyvore.com/cgi/set?id=65869557&.locale=es
. Sí, lo más adecuado para una mañana fría. Me fui a la ducha, ahora estábamos
en esa época en la que salir de debajo del chorro de agua caliente se convertía
en todo un reto. Cuando ya estaba lista, baje a la cocina abrí uno de los
armaritos y me cogí una palmerita de chocolate que quedaba. Me la tendré que
comer por el camino ya que si no llegaré tarde a la universidad, habría estado
demasiado tiempo en la ducha.
|Hugo |
De pronto la vi ahí, sentada, comiendo dulcemente. Me sonaba
un montón su cara. Haber Huguito haz memoria… ¿de qué te suena la chica?
¡Bingo! La conozco de anoche, si del McDonald’s, cuando estaba esperando a
Marta, mi hermana.
|Rocio |
De pronto note que alguien me tocaba en el hombro. No hice
caso, había mucha gente en el metro, me habrían dado sin querer. Pero lo hacían
de nuevo. Bueno ya se están pasando, vale que me den una vez pero más no.
Rocio: Oye puede tener más cuidado –dije enfadada-
Hugo: Ay, perdón no quería molestarte
Oye, esta cara me suena. Claro, de anoche. Cuando fui a
recoger a Lucia.
Rocio: ¿Querías algo o
me has dado sin querer?
Hugo: Quería saludarte
Rocio: Ah vale, entonces la que debería disculparse soy yo.
Perdón por ser tan borde
Hugo: No pasa nada mujer –sonrió y se sentó a mi lado, ya que el asiento se
había quedado libre-
Quite la música y me guarde el móvil. Había que ser educada.
Porque por experiencia se que molesta estar hablando con alguien y que este
esté con la música puesta.
Hugo: ¿En qué parada te bajas?
Rocio: En la de la universidad
Hugo: ¿Estudias?
Rocio Si ¿tú no?
Hugo: Trabajo. Desde hace unos cuantos años. Mi familia no
pasaba por momentos económicos buenos y me tuve que poner a ello para ayudarles
a salir adelante.
Rocio: Vaya, lo siento
Hugo: La verdad que fue un alivio para mí, no me gustaba
nada estudiar
Rocio: Bueno a nadie le gusta eh, no eres el único
Hugo: Ya, pero me gustaba
aun que el resto –rio-
Rocio: ¿Y en que trabajas?
Hugo: Dependiente en un tienda
Rocio: ¿Comida, ropa…?
Hugo: Ropa. Soy el que coloca las camisetas
Rocio: -reí- Lo siento, no pretendía reírme.
Hugo: No pasa nada –sonrió- no es que sea un trabajo muy
bueno pero tampoco una mierda
Rocio: Lo suficientemente bueno como para salir adelante tú
y tu familia
Hugo: ¿Y tú que estudias?
Rocio: Periodismo
Hugo: ¿De qué tipo?
Rocio: Deportivo
Hugo: Mmm periodismo deportivo, me gusta
Rocio: Y a mí ni te cuento –sonreí- Bueno me bajo en la
siguiente ya
Hugo: Encantado de volverme a encontrar contigo
Rocio: Igualmente
Hugo: Toma –me paso un trozo de plano de metro-
Rocio: ¿Y esto?
Hugo: Mi teléfono
Rocio: Aaah vale, no lo había visto. Muy original –reí-
Hugo: Hasta otra
Rocio: ¡Hasta luego!
|Irene|
Irene: Afellay aquí mismo
Afellay: No, te quiero dejar en la puerta
Irene: Y dale, que no hace falta cabezón
Afellay: Oye menos con mi cabeza ¿acaso me meto yo con tus
orejas?
Irene: -le mire malvadamente- Mis orejas están
perfectamente. Para aquí venga
Afellay: Que no, que en la puerta
Irene: Pues yo no quiero saber nada cuando te veas solo con
muchas hormonadas alrededor de tu coche, pegando grito y llenándotelo de babas
Afellay: Alee pues lo lave ayer. Pues les hecho agua del
limpiaparabrisas
Irene: -reí- Oye pues entonces me quedo que me echare unas
risas
Afellay: No
Irene: ¿Por qué?
Afellay: Porque
pierdes clase
Irene: ¿Y?
Afellay: ¿Cómo que y? ¿Quieres vivir debajo de un puente?
¿Con nuestros niños pasando hambre y frio? ¿Y todo sucio? ¿Y lavándoles en el
rio que pasa justo por nuestro puente? ¿Y que no tengan amiguitos porque olerán
mal y nadie querrá acercarse a ell… -le interrumpí-
Irene: Afellay
Afellay: Dime
Irene: Ya
Afellay: Vale
Irene: Dame un beso que me voy
Afellay: ¿Delante de tanta gente?
Irene: ¿Lo estás diciendo en serio?
Afellay: Pues claro, me da corte. Espera un momento –salió
del coche. Al momento vino con una manta que había cogido del maletero- Ahora
sí, metete debajo
Irene: Estas loco –no pude evitarlo y lo hice- Ves como no
me tenias que haber triado hasta la puerta. Luego te llamo
Afellay: Vale, te quiero mucho –sonrió-
Irene: Y yo –me baje del coche y puse rumbo a clase-
Cuando llegue ya estaba Rocio, vamos lo normal. Siempre
solía llegar ella antes.
Irene: Hooola –la di un beso en la mejilla-
Rocio: Hoola –sonreí-
Irene: ¿Aun no te has hecho al metro?
Rocio: ¿Cómo?
Irene: ¿Eso no es un plano de metro? Bueno un trozo mejor
dicho
Rocio: Ah no, bueno si es trozo de plano pero no estaba
viendo precisamente eso
Irene: ¿Entonces qué?
Rocio: He conocido a un chico
CONTINUAAAARA…