|Rocio|
No pude evitar salir corriendo hacia él. Le abrace con todas
mis fuerzas. Cuanto había deseado poder volverlo a hacer. Volver a oler su
colonia tan cerca hasta tenerla impregnada en mi ropa. Esos brazos suyos
rodeando todo mi cuerpo. Volver a tocar su pelo mientras le decía todo lo que
le quería. Me derrumbe, no lo pude evitar. Me encontraba entre sus brazos una
vez más.
Thiago: Eey pero no llores pequeña –me cogió la cara y como
el siempre solía hacer me seco una vez más las lagrimas-
Me volví a recostar sobre su hombro. Así estuvimos ambos un
buen rato, sin decir nada pero a la vez diciéndolo todo con aquel abrazo.
Rocio: Nunca te voy a dejar ir –le dije al odio-
Thiago: Me alegra oír eso –me cogió la cara y me beso-
Sus labios pegados a los míos, cuanto había esperado a que
ese momento se volviera a repetir. Tenía esperanzas de volver a estar con él,
de volver a intentarlo, de empezar de cero porque durante todo ese tiempo que
me fui a Londres para despejarme un poco, durante todo ese tiempo que estuvimos
separados, durante todo ese tiempo que no éramos nada ni siquiera amigos, había
pensado en el más que nunca.
Rocio: -cogí su muñeca para poder ver la hora que marcaba el
reloj- mierda, mierda llego tarde
Thiago: ¿Te tienes que ir?
Rocio: Si, han venido mis abuelos de Madrid y tengo que ir a
cenar con ellos
Thiago: Bueno entonces ¿cuándo nos volvemos
a ver?
Rocio: ¿Mañana? ¿En mi casa?
Thiago: ¿Pero no dices que han venido tus abuelos?
Rocio: Se van a Andorra, mis abuelos quieren conocerlo
Thiago: ¿A qué hora entonces?
Rocio: A la 13:00 –sonreí-
Thiago: Allí estaré –me dio un beso en los labios-
Antes de que saliera de la sala de video a toda prisa, oí su
voz que me llamaba
Thiago: Rocio
Rocio: ¿Si? –me gire-
Thiago: Gracias –sonrió-
Rocio: A ti, me has hecho sentir genial –Salí corriendo
hacia él y le abrace- Bueno me voy ya que se no mis padres me matan
Salí a toda velocidad de allí. Volvía a ser feliz, si. Volvía
a estar como en los primeros días junto a él, regalaba felicidad.
Rocio: Lo siento, lo siento –dije montando rápida en el
coche-
Lucia: Ya te vale eh
Rocio: Hombre tú, raro que no dijeras algo –la mire mal-
José Manuel: No tardes mucho en arreglarte
Rocio: Me podre duchar por los menos ¿no?
José Manuel: Muy rápido
Rocio: Todo lo que pueda
Cuando llegamos a casa, subí rápido a mi cuarto cogí la ropa
que había dejado preparada y me metí para la ducha. http://www.polyvore.com/cgi/set?id=67663067&.locale=es . Me peine y maquille lo mejor que pude y
baje para abajo.
Rocio: Ya estoy
Mªdel Mar: Perfecto, vámonos entonces
Lucia: ¿Dónde vas con tanto cuero?
Rocio: Te la estas jugando Lucia..
Lucia: Vale, vale ya me callo
José Manuel: Tengamos la fiesta en paz chicas
Salimos de casa lo más rápido que pudimos. Teníamos mesa
reservada para las 21:30 y ya eran y cuarto.
Abuelo: ¿Está muy lejos?
Mªdel Mar: Por suerte no ¿cómo has tardado tanto en salir?
–dijo mirándome-
Rocio: Me quedé hablando con mis compañeras y cuando quise
mirar el reloj pues...
Abuela: No pasa nada cariño, si llegamos un poco más tarde
no pasara nada –me agarró de la mano-
Llegamos raspados al restaurante, aunque lo que no entendía
era porque teníamos que ser tan puntuales. ¿Qué pasa que si tienes reservada
mesa para cierta hora y no llegas a justo a esa hora te quitan la mesa? Ya sé
lo que pasaba, mis padres eran demasiado estrictos. Como se te podía haber
olvidado Rocio. Nos sentamos a la mesa y rápidamente vinieron a atendernos. No
tardamos nada en elegir lo que cenaríamos. Mis abuelos fueron los más indecisos
ya que decían que todo tenía muy buena pinta. Mientras esperábamos a que nos trajeran los platos, cogí el móvil
y le escribí un mensaje a Irene vía
Whatsapp
Rocio: Tengo que
contarte un cosa muymuymuymuy importante
Irene: Pues tú
dirás
Rocio: Esta
tarde he descubierto quien me escribía todas las notitas
Irene:
ADHGSADGSG ¿QUIEN? ¿QUIEN? ¿QUIEN?
Rocio: Le
conoces
Irene: ¿Le conozco?
Rocio: Si
Irene: Cajones y
porque no me ha hecho a mi esJAJAJAJAJAJAocno que mi Afellay se me pone celoso
Rocio: Afellay
también le conoce
Irene: Yo le
conozco, tu le conoces, él le conoce… déjame que piense
Mientras hablaba con Irene me vibro el móvil, me acababa de
llegar un mensaje de texto. Salí de la conversación y abrí el mensaje de texto.
Número desconocido.
· Es verdad que conmigo eres diferente, y eso me encanta, te
noto cómoda, a gusto, tranquila a mi lado. Amo sacarte una sonrisa porque no le
sueles dedicar una a casi nadie. Me gustan mucho tus pequeños detalles, cuando
sin quererlo tu brazo rodea mi cintura o cuando tu mano se posa en la mía,
cuando te tengo cerca y siento tu piel rozando la mía, nuestro corazón latiendo
al mismo ritmo. Quizá pueda besar otros labios, tocar otros cuerpos, entrelazar
otras manos o decir otros ‘’te quiero’’
pero no creo que pueda sentir por alguien lo que siento por ti. Es demasiado.
Rompe límites, se acerca al infinito pero no llega a rozarlo. El tiempo que
quiero pasar a tu lado no se puede medir, empecemos con un para siempre. Thiago
·
Salí de ese momento de felicidad plena al oír como ponía la
camarera mi cena en la mesa.
Rocio: Gracias
Guarde el móvil y empecé a cenar. Estaba como en una nube.
No me podía creer todo lo que había
pasado a lo largo del día. Era todo tan perfecto ‘’El tiempo que quiero pasar a
tu lado no se puede medir, empecemos con un para siempre’’. Mañana iba a hacer
todo lo posible para que fuera un gran día.